miércoles, 12 de noviembre de 2014

tarDe dE liBroS



Lectura: VOCES del MÁS-AL-NORTE. 
Lugar: Librería Primado, (Avd. Primado Reig, 102. Valencia)
Día: Viernes 7 de Noviembre
Hora: 19:30



Tarde de libros. Y los libros nunca te dejan solo, aunque los escribas en soledad y los leas en soledad. Ellos te llevan más lejos: a lugares remotos, profundos, internos o imaginados. Ellos te llevan más cerca de ti mismo y de tu gente, más cerca de tu verdad y de tu sueño. Ellos viven en ti, por ti y para ti. 

Gracias a la Librería Primado por ser tierra franca para los libros. Gracias por ser una librería con librero dentro (Miguel), algo tan raro y valioso como una ostra con perla. Gracias a tod@s por acompañarnos.

Los autores somos Juan L. de la Cruz, Roberto Lastre y yo. Esta vez hemos escrito prosa poética, novela y narrativa breve.





domingo, 2 de noviembre de 2014

LecTuRa


Estoy agradecida a Joaquín Lloréns por esta lectura atenta e intuitiva. Hemos compartido horas de ese extraño tiempo en el que vemos cosas.

miércoles, 1 de octubre de 2014

PreSentacióN De bOlas dE PapeL dE pLata

BOLAS DE PAPEL DE PLATA (Arte Activo Ediciones, Vitoria-Gasteiz, 2014)  se presentó el 25 de septiembre en el Museo de Bellas Artes de Vitoria. Acompañaron a la autora el escritor y editor Roberto Lastre, el profesor y poeta Juan L. de la Cruz y el pintor José Velázquez de Castro.





 Bolas de Papel de Plata es un libro de narrativa breve, o quizás podría decir intuitiva. Son pequeños cuentos que proceden de pequeños impactos sobre la percepción y sobre la emoción. El mundo es a veces bobo y de colores; otras veces profundo y oscuro; otras, trasparente y naiv. A veces la memoria despierta con su inmenso ojo azul. A veces la ciudad es un cuadro impresionista o puntillista. El formato cuento breve es adecuado para reproducir este cliqueo y parloteo de la realidad. Como si el tweet pudiera tener una página o dos.

Los escenarios de la realidad producen en ocasiones la experiencia del extrañamiento, cuando las cosas apenas tienen significado y cobran un punto onírico. En otras ocasiones la realidad nos presenta una imagen nítida y los habitantes de esa realidad se vuelven nuestros confidentes y nos revelan sus secretos y parecen pedirnos perdón, absolución, amor.

Muchos de los relatos de este libro suceden en un vehículo.  Me interesan los vehículos, esas máquinas que fabrican un tiempo entre espacios y que sirven para cambiar los universos. También me interesan las ciudades, las urbes. Esas colmenas, pajareras, granjas de individuos extraños.


En Bolas de Papel de Plata hay cuentos que tienen que ver con las temperaturas, como si fueran producto de la destilación, el deshielo, la combustión. Hay cuentos escritos a ras del suelo, a pie de calle; otros son un vuelo rasante, como la conciencia flotante que no se posa del todo sobre el suelo. Hay cuentos acerca de la ciudad, ese mecano memorioso. Acerca del ruido ambiente. Sobre las miradas que se cruzan.

El escenario. 
Los previos. 
El público. 
La presentación. 
Y final feliz. 
Gracias a tod@s. 























miércoles, 10 de septiembre de 2014

He vUeltO

He vuelto. Este verano he tenido que duplicarme como me enseñó Hermione Granger para poder superar todas las pruebas. Si te desplazas a gran velocidad en el espacio desaparece el tiempo (atmosférico) porque las estaciones sólo se perciben si permaneces en el mismo punto geográfico. En el condado de Kent vivimos un principio de verano de tres días, al cuarto nos sorprendieron las lluvias otoñales de Holanda y al quinto ya era invierno en las inmediaciones de Salzburgo. Toda Alemania fue primaveral, en Francia nos plantamos en septiembre, en Vitoria estábamos a finales de noviembre, en Valencia regresamos a julio y en Sevilla se nos hizo pleno agosto. Me recuerdo traficando con chaquetas, desmangados, paraguas y bikinis.

No he vuelto morena. Sigo pálida, maldita sea. El tiempo no está claro. El mundo que he visto me preocupa. Es hermoso pero me preocupa. Ya hablaremos de todo esto.

Imagen: Norbert Kniat

viernes, 15 de agosto de 2014

la BodA deL tiEmpo iNsulaR


El 26 de julio se celebró una boda en la isla donde los hechos ocurren una hora antes y todo dura una hora más. Por eso los invitados tuvieron que tomar un enorme barco en el que cuando se llega a tierra todavía es una hora menos y todo el mundo recibe sesenta minutos regalados. Se dice que ese tiempo lo pesca el gran barco justo en el brazo de mar que separa la tierra conocida de la isla mágica. Nadie sabe cómo lo hace ni a qué prodigioso procedimiento recurre. Lo que sí es sabido es que lo encuentra bamboleándose plácidamente en un sedativo rumor amortiguado de motores.
Como es natural, el tiempo que entrega el barco deberá devolverlo el viajero en el crucero de vuelta. Aunque bien es cierto que sólo reclama el tiempo externo cuantificable y no el interiorizado. Porque el tiempo interno –dice el gran barco- se vuelve íntimo e imperecedero.
Todo lo cual tiene la siguiente lectura:
Los novios se casaron en un tiempo insular elaborado en el fondo del océano. Lo entretejen las sirenas de cabellos ondulados como las olas (cuyos cantos sólo pueden entenderse debajo del agua), los delfines del Atlántico y los peces que se iluminan a la caída de la tarde. Posiblemente sea ese el mejor tiempo de todos. Tiempo mágico y azul. Profundo y esplendorosamente habitado.  
Y dicen que vivirán unidos y felices quienes en el tiempo insular celebran su matrimonio con júbilo y amor.
Así sea.



miércoles, 16 de julio de 2014

de Cara A la paReD

"De cara a la pared", último poemario de Mikel Varas.

¿Que tenemos aquí?
Poesía dicha a la cara. Como quien se confiesa. Como quien te canta las cuarenta. Como quien te mira dulcemente a los ojos. 
Poesía escrita contra las cuerdas, contra el viento, contra la lluvia, sobre el muro de las lamentaciones. Con spray de grafitero, con el humo de una avioneta, con el dedo de un niño sabio.
La poesía que llevan dentro los autobuses urbanos, las bocas de las alcantarillas, los móviles de los enamorados, los zurrones de los carteros, las jaulas del circo, los ojos de los ilegales, las luces de la noche, el silencio profundo del mar, la silueta de las nubes.

miércoles, 9 de julio de 2014

Factor Z. Sevilla, Casa de la Provincia

FACTOR Z
 abrazados a un eucalipto

(pinturas de melchor zapata y fernando parrilla
textos de ángela mallén)

En Alcolea ardía el aire, quemaba el agua, cantaban los gatos y se multiplicaban las mariposas de la luz. En la plaza nacía un verso para cada oreja y sonaba una palabra para cada corazón. Porque las palabras son del mismo pueblo que la fantasía, el recuerdo y la música matemática y astral de las chicharras.

Mientras abuela Manuela cosía chorizos, salchichones y morcillas e iba recitando romanzas de otro siglo, Melchor pintaba la cabra de los húngaros, las mujeres del almanaque o la niña con sombrero de paja; y el primo Fernando y yo hacíamos teatro para los niños de la calle Arriba, de la calle Abajo o de la calle de La Laguna. Nos comprábamos polos de menta y regaliz del duro en la plaza y le dábamos una peseta a Macedonio para que se la gastara en vino peleón. Hasta la plaza sólo se aventuraban las niñas temerarias porque los niños de entonces daban pellizcos debajo de la falda. Teníamos tesoros: una goma de saltar, bolitas de cristal prodigioso y cromos de niñas pulcras -como las de la Enciclopedia Álvarez de Doña Carmela la maestra- que se ganaban dando manotazos en el suelo de ladrillo colorado. Teníamos costras en las rodillas y la ropa llena de lamparones. Jugábamos a poner una tienda, a corre que te pillo, a matar geranios de los patios o a mandar pelotas a los tejados. De vez en cuando pasaba un hombre  que regresaba del campo en bicicleta. Era la hora de la siesta. Y cuando tocaba la campana para misa de tarde, ya nos habíamos bañado en el lebrillo grande y yo llevaba puestas mis sandalias nuevas de charol.

La poesía de Alcolea está hecha de emoción, tanto la sublime y clásica como la modesta y popular. Porque la poesía puede ser naif, intelectualista, experimentalista o neoclásica, pero en nuestro pueblo la vivimos alegres como el día de la Virgen, solemnes como en una ceremonia de iniciación, y, siempre, con placer y respeto.


Volamos. Disfrutamos. Y estamos muy atentos a todo lo pequeño.

martes, 24 de junio de 2014

BolaS de paPel plAteaDo

AAE. Vitoria, 2014
Actos, sucesos, casos.
Una ráfaga de bolas fortuitas. Las vemos caer. Fallan. Atinan. Hieren. Las pisamos y explotan como minas antipersonales de sinsentido. Saltan astillas. Alguien lame sus heridas. Recopilamos  fragmentos que desencadenan hipótesis. Imaginamos historias acerca de una realidad inestable y bélica, cuentos de soldados inocentes y atónitos.
Penetrante y recia,
la realidad nos acribilla en la calle. Bolas para los transeúntes que corren de una trinchera a otra, de un árbol a otro árbol, de semáforo en semáforo.  Peligrosa, seductiva, hipnótica, ajena a las emociones que provoca su cliqueo.
Fugaces, volátiles,
bolas de fantasía anidan en el núcleo de una conjetura; pesan en la obscuridad de una alcantarilla, caen en el borde de un número primo, oscilan en la estrategia de un perturbado, centellean en el fondo de un escaparate.
Bolas de papel de plata caen sobre la ciudad.
Munición de realidad. Perdigones de quimera. Son para disparar. Para jugar. Para guardar. O para luego.





sábado, 10 de mayo de 2014

PoeSía de TodoS


La poesía es el arte marcial de la literatura. Porque en su lucha con la emoción utiliza la disciplina mental. Porque el poeta se ejercita como un samurai incruento y se hace el harakiri incruento y busca la economía de movimiento y busca vencer mediante la suavidad.

En cada poeta hay una persona emocionada, pero también analítica, pero también minuciosa: como el último monje tibetano, como un relojero de cucús, como un artesano del vidrio.

Igual que el vidrio se trabaja el verso: promediando las temperaturas, empleando la química del color y la alquimia de la transparencia. Para escribir un poema, hay que alcanzar el punto de maleabilidad, el punto candente. Pero una vez compuesto, el poema es un objeto frío. Y el poeta es un muñeco roto. El lector es quien vivifica al poeta y quien revitaliza el poema. Le da ritmo, melodía, armonía y alma nueva.

Por eso, tan  importante como el buen poeta es el buen lector, o lectora. El buen escuchador. O escuchadora.

Ágora C.Empr.Centro Medieval de Vitoria


jueves, 27 de marzo de 2014

sOmbra buscA somBrero

Pintura: AnaSS (Ana Sánchez Serrano)

¿Qué es antes la sombra o el sombrero?
La sombra es al sombrero lo que el río a la fuente,
lo que el recuerdo a la vivencia, lo que la encina a su semilla.
El sombrero es a la sombra lo que la fuente al agua,
lo que la vida a la verdad, lo que la semilla a la potencia.

Sombra busca sombrero.
Sombrero busca sombra.
Ambos buscan con fé.

(AM)

sábado, 22 de marzo de 2014

pUro TeaTro

El poema BORRASCA ha sido publicado en la Antología de FRANCISCO NIEVA "Puro Teatro" (Córdoba, 2014), acompañando uno de sus dibujos. Mi agradecimiento.

Francisco Nieva

Borrasca

Una vez vi de cerca a un ángel del mal tiempo.
Era más alto que la torre de Correos
y no tenía paraguas.
Me abrazó como amigo friolero
y siguió su camino en dirección al norte.

Yo me quedé pensando bajo el cielo nuboso
de leche levemente luminosa,
que soy un hombre solo haciendo su trabajo
a mil quinientos pies.
Por poco soy un pájaro esperando a que escampe.

Los puentes son severos y también misteriosos.
Están llenos de pasos inseguros
y nunca sabe uno lo que hay al otro lado.
Nunca sabes si al fin lo cruzarás,
si habrás saltado antes.
Yo soy de una ciudad de puentes en la niebla.

Existe un puerto blanco bajo el mar
donde atracan los buques naufragados.
Hay un castaño en Yale y una acacia en Sudán.
La estepa de Tanzania guarda un tigre dormido.
Mi noche es un desierto llamado Kalahari.

Soy quien escribe un verso en las pared.

Miro los ojos brunos de las moscas
y los ojos compuestos de la gente.
Te miro con mis ojos de lince, brujo y fuego.
Seguridad no busco, busco una certidumbre.
La certeza da un gramo de felicidad.

Se precisa humildad para saber quién eres,
y un discreto valor para expresar
tu verdad diminuta,
como quien deja libre un colibrí.

Un ángel del buen tiempo me abrazó
y siguió su camino en dirección al sur.
Yo me quedé pintando bajo el cielo nuboso
con su poca luz tibia
de leche levemente luminosa.

sábado, 8 de marzo de 2014

8 de mArzo

Hoy también es el día de la mujer que no sabe que hoy es el Día de la Mujer, de la que no tiene permiso para celebrar, de la que no tiene ganas de celebrar, de la que no tiene voz... Esas mujeres calladas también cuentan, nos necesitan y, en algún momento de su larga noche, nos sueñan. Por ellas y por las que luchan en defensa de un mundo justo y paritario, desde la cotidianidad, las artes, las ciencias, la política, o desde su interior… Y también por los hombres que nos acompañan, solidariamente, tanto en el respeto como en la lucha.


viernes, 28 de febrero de 2014

Paco, eL de Lucía


Se va. Pero no se va.

Paco estaba de gira por “el extranjero”; ese día daba un concierto en la ciudad donde yo vivía. Nos invitaron a entrar en su camerino a mi amigo Javi y a mí, por ser paisanos suyos. Nos recibió abrazado a su guitarra. La soltó para darnos la mano. Una mano vegetal, desnuda, con una cadenita de oro en la muñeca izquierda.  Y nos preguntó como para sí mismo: “¿qué hasen dos españoles aquí pasando frío?”.  Y se dibujó una sonrisa en su cara de árbol, en su cara de jefe indio.
Paco de Lucía llevaba el nombre de su madre, la música de su tierra y de la tierra, el espíritu de un trabajador creativo e innovador, perfeccionista y humilde, filosófico y sencillo, respetuoso y exigente.
Tres palabras: Grandeza. Ritmo. Permiso. Era un maestro que pedía permiso.  Era un hombre que escuchaba más que nadie. Y porque escuchaba tanto podía reproducir el ritmo, las melodías grandiosas que otras orejas obvian.
Cuando tocaba, su cuerpo era la caja de resonancia. Porque la música excedía a la guitarra. Salía de un hueco que rodeaba a Paco. Como un boquete en el suelo o una gruta en la base de una montaña. De allí manaba o brotaba. Se originaba, como un proceso orogénico, a través de Paco. Lo que tocaba, era la música que escuchaba. Lo que sonaba, era Paco.
Era un virtuoso. Dijo Tomatito: “Si tocas como Paco de Lucía, acabas teniendo tendinitis”.

Era y es. Se va pero no se va. 

viernes, 21 de febrero de 2014