sábado, 22 de marzo de 2014

pUro TeaTro

El poema BORRASCA ha sido publicado en la Antología de FRANCISCO NIEVA "Puro Teatro" (Córdoba, 2014), acompañando uno de sus dibujos. Mi agradecimiento.

Francisco Nieva

Borrasca

Una vez vi de cerca a un ángel del mal tiempo.
Era más alto que la torre de Correos
y no tenía paraguas.
Me abrazó como amigo friolero
y siguió su camino en dirección al norte.

Yo me quedé pensando bajo el cielo nuboso
de leche levemente luminosa,
que soy un hombre solo haciendo su trabajo
a mil quinientos pies.
Por poco soy un pájaro esperando a que escampe.

Los puentes son severos y también misteriosos.
Están llenos de pasos inseguros
y nunca sabe uno lo que hay al otro lado.
Nunca sabes si al fin lo cruzarás,
si habrás saltado antes.
Yo soy de una ciudad de puentes en la niebla.

Existe un puerto blanco bajo el mar
donde atracan los buques naufragados.
Hay un castaño en Yale y una acacia en Sudán.
La estepa de Tanzania guarda un tigre dormido.
Mi noche es un desierto llamado Kalahari.

Soy quien escribe un verso en las pared.

Miro los ojos brunos de las moscas
y los ojos compuestos de la gente.
Te miro con mis ojos de lince, brujo y fuego.
Seguridad no busco, busco una certidumbre.
La certeza da un gramo de felicidad.

Se precisa humildad para saber quién eres,
y un discreto valor para expresar
tu verdad diminuta,
como quien deja libre un colibrí.

Un ángel del buen tiempo me abrazó
y siguió su camino en dirección al sur.
Yo me quedé pintando bajo el cielo nuboso
con su poca luz tibia
de leche levemente luminosa.

sábado, 8 de marzo de 2014

8 de mArzo

Hoy también es el día de la mujer que no sabe que hoy es el Día de la Mujer, de la que no tiene permiso para celebrar, de la que no tiene ganas de celebrar, de la que no tiene voz... Esas mujeres calladas también cuentan, nos necesitan y, en algún momento de su larga noche, nos sueñan. Por ellas y por las que luchan en defensa de un mundo justo y paritario, desde la cotidianidad, las artes, las ciencias, la política, o desde su interior… Y también por los hombres que nos acompañan, solidariamente, tanto en el respeto como en la lucha.


viernes, 28 de febrero de 2014

Paco, eL de Lucía


Se va. Pero no se va.

Paco estaba de gira por “el extranjero”; ese día daba un concierto en la ciudad donde yo vivía. Nos invitaron a entrar en su camerino a mi amigo Javi y a mí, por ser paisanos suyos. Nos recibió abrazado a su guitarra. La soltó para darnos la mano. Una mano vegetal, desnuda, con una cadenita de oro en la muñeca izquierda.  Y nos preguntó como para sí mismo: “¿qué hasen dos españoles aquí pasando frío?”.  Y se dibujó una sonrisa en su cara de árbol, en su cara de jefe indio.
Paco de Lucía llevaba el nombre de su madre, la música de su tierra y de la tierra, el espíritu de un trabajador creativo e innovador, perfeccionista y humilde, filosófico y sencillo, respetuoso y exigente.
Tres palabras: Grandeza. Ritmo. Permiso. Era un maestro que pedía permiso.  Era un hombre que escuchaba más que nadie. Y porque escuchaba tanto podía reproducir el ritmo, las melodías grandiosas que otras orejas obvian.
Cuando tocaba, su cuerpo era la caja de resonancia. Porque la música excedía a la guitarra. Salía de un hueco que rodeaba a Paco. Como un boquete en el suelo o una gruta en la base de una montaña. De allí manaba o brotaba. Se originaba, como un proceso orogénico, a través de Paco. Lo que tocaba, era la música que escuchaba. Lo que sonaba, era Paco.
Era un virtuoso. Dijo Tomatito: “Si tocas como Paco de Lucía, acabas teniendo tendinitis”.

Era y es. Se va pero no se va. 

viernes, 21 de febrero de 2014

viernes, 31 de enero de 2014

mUjer bajO un somBrero



Qué bonita mujer
debajo de un sombrero,
debajo de un olivo,
bajo un cielo tan plano como una piscina.

Mira al ojo con trípode,
el ojo fijo, absorto de la posteridad.

Qué preciosa mujer
en gris. En sombras.
Bajo el cielo extendido como el envés del valle.

Mujer bajo un sombrero.
De ella vengo.
             
(De La noche en una flor de baobab, Córdoba 2009)

domingo, 15 de diciembre de 2013

La veRDad, JorgE

EL CAMINO DE LAS VERDADES”, LápizCero ediciones. Jorge Girbau Bustos. Ilustración Varenka Girbau.

Jorge, George, ha escrito un libro de verdad. Para leerlo hay que seguir un camino que se llama de las verdades. Y como dijo Leibniz, Guillermo, existen dos clases de verdades: las de la razón y las de hecho.
Todo eso está muy bien, pero lo mejor de todo es leer este libro siguiendo o no los caminos, puesto que todos los caminos llevan a un laberinto interior.
El libro termina en una contraportada que es un fragmento del prólogo escrito por María José, Pepa –la musa de Jorge, George-, donde ya empieza el lector a estar contento por tener este libro entre las manos, este camino de caminos que se bifurcan. Dice Pepa que “el tiempo está hecho de átomos y de hierro, de ese átomo que se convierte en amor… y de ese hierro que se ha forjado en el mar”.
El camino es un libro de viajes: Inglaterra, Galicia, Segovia, Madrid, Vitoria…, un libro de equipajes y de bagajes: el amor, la reflexión, la razón pura y la razón práctica. Está hecho de objetos cotidianos: pérdidas y encuentros, alegría y tristeza, yin y yang. Está escrito por un hombre despierto a su mundo y abrazado a su gente.
Un libro me parece bueno cuando escribirlo o leerlo es como vivirlo. Al leer este libro lo he vivido, como Jorge lo vivió escribiéndolo. La palabra poética no debe adulterar la verdad, sino engrandecerla con el filtro de la emoción y de la imaginación.
Jorge enamorado: Mi pijama olía a tu pijama / mientras dormíamos, / mi pijama olía a tu pijama / mientras el frío cubría la ropa. / Pepa dormida es como un glóbulo rojo…
Jorge enfadado: Rompemos el cuello a las aves… / sólo porque vuelan alto…
O triste:  este poema tirita / y no tiene bufanda. / Este poema llora, llora y llora…
Jorge en casa:  En el suelo de la calle Santa María / están las nubes que han sido viajeras / desde el cielo hasta nuestra casa…
Dejándose llevar: Creamos nuestro propio Támesis / de aguas verdes y esperanzas / y mientras lo veíamos más nos queríamos…
La VERDAD, Jorge, no esperaba menos de ti.  Buena suerte, caminante Jorge.



jueves, 12 de diciembre de 2013

Afuera llueve

Afuera llueve _dice el cronopio. _Todo el cielo. 

Nadie que viva aquí abajo ha visto jamás el cielo como se ven las cosas que se tocan, se rodean o se comen. Nadie averigua cuánto pesa el cielo, a qué sabe, si tiene o no gusanos. Nadie que viva aquí dentro puede trabajar la materia del cielo. _Afuera llueve, -dice el cronopio que ha visto llover de verdad, cuando las montañas se derriten, los charcos se vuelven océanos llenos de barcos y las nubes son tantas que tienes que comértelas para caminar. _Todo el cielo. _Dice el cronopio que jugaba de niño a pintar rayuelas, colorear mandalas, acariciar cachorros. De arriba a abajo. De oriente a poniente. 33 grados. 45 longitud. Paralelo Catorce S. Agua para los desiertos, los escarabajos, los rosales. Nadie que viva aquí abajo espera que el cielo descienda, nos envuelva, nos empape. _Todo el cielo. _Repite el cronopio. Y su voz nos atrapa uno tras otro, como estrellitas, nos hilvana. Su voz de hilo azul.

jueves, 21 de noviembre de 2013

eLLas se muEven comO el Mar



Cada mujer tiene su momento.

Ana Bella, cuatro hijos. Salió de su casa y creo una fundación para mujeres maltratadas. 
Eulalia, dos hijas, dejó su piso de Madrid y vive actualmente en Málaga.
Mercedes, treinta años de matrimonio, rompió su silencio.
Rosa dejó de tener el síndrome de Estocolmo 
Cada mujer tiene su momento.

Porque ellas no están solas, no deben sentirse solas. Porque ha nacido la complicidad ciudadana. Porque la violencia contra la mujer es la más vergonzosa violación de los derechos humanos (ya lo dijo Kofi Annan). Porque los hombres y las mujeres queremos avanzar juntos en la igualdad, la solidaridad, la justicia, el desarrollo y la paz.

Cada mujer tiene su momento. Debemos estar atentos para ayudarles.
Y cuando lo encuentren, su momento, volverán a vivir las pequeñas alegrías de la vida que nos dejó escritas Bertold Brecht:
La primera mirada por la ventana al despertarse, el viejo libro vuelto a encontrar, rostros entusiasmados, nieve, el cambio de las estaciones, el periódico, el perro, la dialéctica, ducharse, nadar, música antigua, zapatos cómodos, comprender, música nueva, escribir, plantar, viajar, cantar, ser amable.


Escenario: Palacio de Montehermoso
Natalia Mendiola, Juan Luis Deza y yo preparamos el recital "Ellas se mueven como el mar" con especial cariño y respeto. Sirvió para inaugurar las Jornadas "Empoderamiento colectivo frente a la violencia contra las mujeres", organizadas por el Servicio de Igualdad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. 


Juntos por un mundo sin violencia y en igualdad.

miércoles, 9 de octubre de 2013

cachiTOs de ALcolea

Luna grande y sol muy rojo. Cielo y cal. Río ancho. Calles blancas. Mediatarde. Medianoche. El silencio de la siesta. La plaza donde vendían polos. La casa de mi hermana. La azotea desde donde se ve la torre de azulejos. La sombra. La cancela. La estación de Guadajoz.



     

 
 





   


viernes, 4 de octubre de 2013

en LampEdusa

Ana Sánchez Serrano
Transcribo varios titulares de distintos periódicos: "Más de 200 inmigrantes muertos en un naufragio en Lampedusa. Varios pesqueros negaron su ayuda. La tragedia de Lampedusa indigna al pontífice. Italia carga contra la UE por no tomar medidas. El mal tiempo obliga a suspender la búsqueda de cadáveres..."

No hay que añadir nada, creo. No eran peces, eran personas sin lugar en la tierra. Qué desconsuelo. Silencio y flores, sí. Y para cuándo la justicia. La solidaridad. La hermandad.

miércoles, 2 de octubre de 2013

jueves, 29 de agosto de 2013

Magdalena

Magdalena, hermana, ya estarás en el cielo. Quiero decirte que te extraño y no puedo llamarte al Mada-Yoigo. No comprendo lo que ha pasado, cómo te has ido, por dónde. Ahora que las edades nos emparejaban, que teníamos que hablar de los niños, de cómo siguen los parientes, de dónde me duele hoy... Ahora que nos decíamos "cariño", "reina", "no seas tonta"... 
Te has ido serena, como los que tienen la conciencia limpia; mimada como quien ha dado mucho; sabia como el que sabe a lo que va... Tu certeza te dio aplomo, resignación, fuerza, casi alegría. Te he dicho que te quiero al oído, junto a la máscara de oxígeno, casi como quien reza. Y también te he dicho gracias. Gracias por cosas grandes y por tonterías. Gracias por dejarme tanto tiempo ser la hermanita pequeña. Ahora me obligas a dar el estirón. Espero comprender cómo hacías para ser tan valiente. Te prometo que lo intentaré. Creo que lo conseguiré, con tu recuerdo, con tu modelo. 
Cuida de papá y mamá. A partir de hoy te llamaré por el corazón.

domingo, 23 de junio de 2013

biEn cOmúN

Si leemos Muerte y fama de Allen Ginsberg, el prefacio de Altazor de Vicente Huidobro, Itaca de Cavafis, On This Island de  W.H. Auden, Todesfuge de Celan,  No podemos saberlo de  Natalia Ginzburg, No existe el infinito de Chantall Maillard, Persistencia del olvido de Felipe Benítez Reyes, Antepasados de Carlos Mestre o incluso El huevo y la gallina de Clarice Lispector, nos preguntamos ¿no es la poesía eso que también es la vida?; ¿no es la poesía eso que metafísica, íntimamente, nos conmueve?; ¿no es la poesía un bien común?

Egon Schiele

domingo, 16 de junio de 2013

En la FeriA

En la Feria de Libro de MADRID. 
Viernes 14 de junio. 
Caseta UDL – Nº 36. 

La Feria, viva. La compañía, grata. El cielo, lento y limpio.





Con Juan L. de la Cruz

Con Juan L. de la Cruz y Javier Postigo