Julia
Otxoa nos hace entrega de una colección de cuentos dignos de un establecimiento
de delicatesen. Fueron escritos en un lenguaje indudablemente lírico; pero se
trata de un lirismo que podríamos apellidar como crítico, onírico, surrealista,
melancólico, filosófico o incluso meteorológico. Un estilismo escueto y exacto,
como de narrador que informa sin retórica ni asombro, con asepsia, sobre hechos
inverosímiles. Nuestro mundo conocido aparece flotando en una atmósfera
alucinógena, y terminamos por comprender que esa atmósfera no es otra que el
espíritu de nuestra época. Como fondo, un humor dorado, casi negro. Humor
óxido, casi corrosivo. Humor en el aire. Humor a lo Buster Keaton, de cara
seria e inteligente ironía. Como forma, un uso magistral de lenguajes, jergas y
registros: científico, judicial, palaciego… Una expresividad precisa y rica que
permite ver la brillante idea con nitidez. Un trabajo documentado y
experimental. Se entrecruza y entrevera lo animado/orgánico con lo
imaginado/lingüístico. Se levantan estos cuentos como macroescenarios: zocos,
teatros, carpas circenses, para representar una parodia sobre la diversidad de
temas que nos acucian, agobian o superan: la mercadotecnia, la injusticia
social, la educación, la banca, el desempleo… Y a través de la hipérbole y el
disparate se dibuja una caricatura cruda e incisiva en un tono que me atrevo a
calificar de absurdo-alegre. Porque carece del punto depresivo y deprimente de
los paisajes kafkianos. Porque se eleva y complementa a través de lo poético y
lo satírico. Porque deja al lector preparado para la esperanza.
Discurren
pues estos cuentos a modo de imágenes de cinématons que parecen emanar
de una fuente psíquica y conforman una película de cinema europeo: tan críticos como el Neorrealismo italiano, tan libertarios
como la Nouvelle vague. Algunos
cuentos, como Anochecer en la ciudad,
o Comitiva, presentan un lirismo
plástico que recuerda a Anulf Rainer o Francis Bacon por su surrealismo
abstracto orgánico, o la destrucción de las formas.
Los
personajes cobran en su dibujo un aspecto de autómatas decimonónicos o ciber steampunk (Cita en la embajada). Otros aparecen como seres aturdidos,
extraviados en un mal sueño; o angustiados por la “insoportable levedad del ser”.
En todo caso, ternura hacia los absurdos destinos y avatares de personajes que
recorren nuestras ciudades y habitan en nuestros edificios. Una temática que pocas
veces se despega del vecindario, de la barriada.
Crítica
mordaz, cáustica. Nunca histriónica. Algo tiene de Italo Calvino, quizás el ambiente
de ciudades invisibles y apocalípticas. Algo tiene de esa poesía del
pensamiento de la que habla George Steiner. Algo tiene también que sin duda haría
disfrutar a Karl Jung: la materia de los arquetipos que conforman el
inconsciente colectivo.
Quizás
Julia Otxoa sea una poeta que imagina historias disparatadas para mostrarnos la
necesidad de un mundo mejor. Oficina de
empleo es una hipérbole de la fantasía que no obstante funciona como un
teatro de sombras de la realidad. Los
jueves, milagro tiene forma de esperpento valleinclanesco, grotesco y
kafkiano. Corrientes literarias contiene
la ironía en estado puro. En estado purista. Como todas las noches es una caricatura de trazo hiperbreve: un
bosquejo de dos líneas. Hay piezas puras, escritas en estado de gracia: Dubium, Cajeros automáticos, Danza blanca,
Mujeres imantadas, Infancias extrañas, Las del alba serían. Piezas inquietantes:
Accidente. El relato Juegos levanta una esquina del telón
minutos antes, segundos después de que se represente el gran teatro del mundo. Una nueva era muestra un juego histórico
evolutivo. Un nuevo género. Sólo citaré un párrafo extraído del cuento Extravío (pág. 62), que parece escrito
para que lo lean Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro
y que contiene una denuncia a la que no se ha hecho alusión todavía: el
latrocinio del hábitat humanista que nos convierte a todos en expatriados. “Penada con la muerte la nostalgia de la
costumbre, abolidos los sueños, desarraigados de todo, de pronto un día
despertamos extranjeros en un territorio desconocido y hostil. “
Una
literatura pensada entre dos estados: allí donde confluye lo objetivo de la
imaginación y lo subjetivo de la realidad. Escrita entre dos luces: cuando
todavía no se sabe si volverá a amanecer. Una escritora que recicla la materia
orgánica y la convierte en materia literaria. Minimalismo genial en el planteamiento
conceptual, delineado con precisión de escalpelo y, al mismo tiempo una enorme
riqueza expresiva en lo concerniente a lo formal. Y siempre, a lo largo de todo
el libro, la complejidad del matiz, la claridad del mensaje, el doble guiño a
la certidumbre. No en vano se abre con un cuento que le da una vuelta de tuerca
a la identidad: El escalador, y se
cierra con otro que riza lo poético con un trazo de ironía: Pájaro llovedor.
La
lectura de “Confesiones de una mosca” resulta tan interesante como un artículo
científico, tan divertida como un anecdotario en una sala de espera, tan
extraña como las instrucciones de uso de un artilugio futurista, tan pura como
un poema de Sylvia Plath.
Mucho
néctar literario. La mosca se habrá quedado satisfecha.
sábado, 2 de junio de 2018
ReSPUEsTaS A UNa MoSCa
Confesiones de una mosca. Julia Otxoa
Menoscuarto
Ediciones. 2018 (100 páginas)
lunes, 28 de mayo de 2018
AutoRRetratoS de LA autoCOnciencia
AUTORRETRATOS, Kepa Murua
El Desvelo Ediciones, 2018
Kepa Murua nos entrega un poemario hecho de desnudos
psíquicos. Se trata de un juego de momentos introspectivos que comenzó hace
treinta años un hombre ensimismado en el
centro de un mapa / que podría ser el de mi cerebro (p.10). La conciencia
ante el espejo (p.79) habla con
voz serena sobre el heroísmo del miedo, la rendición como triunfo, o la belleza
de vivir el choque de los opuestos y ver la luz de sus chispas. Recorre el
libro una mirada de escalpelo, un corte helado transversal que deja ver los
tejidos de su nostalgia, las capas de su biografía y el vapor de las emociones.
... Continúa En LUKE
miércoles, 9 de mayo de 2018
FUrGÓn MeRCeDeS SPRInTeR
En aquel
poblado de paja y desierto, donde sólo sucedía el amanecer ocre de la arena,
nadie comía hasta saciarse ni gastaba saliva en palabras. Los ancianos se
sentaban en el suelo y esperaban a morirse como cepas de baobab; las mujeres
agotaban su fuerza machacando raíces; los niños reían con ojos tristes y
jugaban con niños fantasmas. A los hombres del poblado se los había llevado el
siroco. Nadie sabía traer un futuro...
(De Bolas
de Papel de Plata, A. Mallén 2014)
lunes, 23 de abril de 2018
JAjaJA
El
cachondeismo es uno de nuestros patrimonios nacionales. En eso no hay por qué
estar en desacuerdo: somos un país muy gracioso. Y lo cierto es que nos pase lo
que nos pase y nos caiga la que nos caiga, nosotros no paramos de reírnos. A
pesar de que nuestro patrimonio social se lo han llevado a los paraísos
fiscales. Aun cuando los carroñeros engorden con los cadáveres de la crisis y
el poder judicial ya no sea un bien público sino una propiedad privada. Siendo
que los sindicatos están missing y las
izquierdas, descabezadas (o descerebradas). Si bien la monarquía habita en las
páginas de papel cuché y sólo resurge para hacerse unas fotos muy bonitas. Aunque
nuestros pueblos fraternos se encuentren enzarzados en luchas fratricidas… Ya
nos puede pasar lo que nos pase y caer la que nos caiga, nosotros, venga a
reírnos.
No
sé. Reconozco que es una suerte disfrutar de nuestro creativo y agudo sentido
del humor, sólo me pregunto si no deberíamos tomarnos ciertas cosas más en
serio. Lo digo porque he leído comparativas de los políticos con todos los
animales salvajes y domésticos. He escuchado versiones cover satírico-sarcásticas de todos los hits clásicos y actuales. ¿Cuántas fotografías caricaturizadas se
producen a diario? ¿Cuántos PDFs ingeniosos y PowerPoints hilarantes
intertextualizan nuestra pobre realidad informativa? ¿Cuántas grabaciones de
audio y fragmentos de vídeo recorren los caminos del alucine o de la histeria?
Las redes sociales y los medios de comunicación de masas arden con estas
manifestaciones simpático-escapistas. Y a todo respondemos con un like o un “jajaja”.
No sé. En serio: no sé. Quizás todo se deba a que no se puede responder a los planteamientos actuales fuera de la establecida gama de los emoticonos. Quizás estemos injertando este país con una modernidad que todavía no nos merecemos. O puede que el futuro de la humanidad deba pasar por este período “anfetamínico”. Alguien puede aducir que la risa es el opio del pueblo. O que, a falta de pan, buenas son las carcajadas. De acuerdo, no hay por qué melodramatizar. Eso ya lo hicimos en otras épocas anteriores. Tampoco se trata de salir todos los días a las barricadas. Pero ¿no cabría en algunas ocasiones reflexionar, parlamentar, consensuar, cargarnos de razón, imponerla? ¿Sería mucho pedir que agudicemos otras facetas del ingenio? Es probable que algún gracioso me responda JAJAJA. Y yo me preguntaré si se trata de una risotada de guasa literal o si contiene un mínimo de ironía.
No sé. En serio: no sé. Quizás todo se deba a que no se puede responder a los planteamientos actuales fuera de la establecida gama de los emoticonos. Quizás estemos injertando este país con una modernidad que todavía no nos merecemos. O puede que el futuro de la humanidad deba pasar por este período “anfetamínico”. Alguien puede aducir que la risa es el opio del pueblo. O que, a falta de pan, buenas son las carcajadas. De acuerdo, no hay por qué melodramatizar. Eso ya lo hicimos en otras épocas anteriores. Tampoco se trata de salir todos los días a las barricadas. Pero ¿no cabría en algunas ocasiones reflexionar, parlamentar, consensuar, cargarnos de razón, imponerla? ¿Sería mucho pedir que agudicemos otras facetas del ingenio? Es probable que algún gracioso me responda JAJAJA. Y yo me preguntaré si se trata de una risotada de guasa literal o si contiene un mínimo de ironía.
sábado, 3 de marzo de 2018
aCerCa dE un poeMariO inTuiTivo Y penSatiVo
Prólogo y reseña del poemario de Itziar Mínguez Arnáiz IDEA INTUITIVA DE UN CUERPO GEOMÉTRICO:
martes, 27 de febrero de 2018
TheBooksmovie
Una extraordinaria iniciativa para acercar la poesía a todos los oídos. Encantada de dejar mi voz junto a tantas voces poéticas.
lunes, 20 de noviembre de 2017
Proyecto VECTORES
Desde hace cinco años tengo el gusto de coordinar el Taller de Escritura
Creativa de ASAFES (Asociación Alavesa de Familiares y Personas con Enfermedad
Mental). El 10 del 10, Día Mundial de la Salud Mental presentamos en Vitoria el
libro Como crecen los lirios en el agua que
recoge nuestro proyecto llamado VECTORES. Dicho proyecto se gestó en el seno
del Taller con el propósito de evidenciar que las Personas con Necesidades
Especiales también deben ser consideradas con Capacidades Especiales.
Para la creación de este libro hemos colaborado un equipo de tres mujeres, tres edades y tres realidades: una ilustradora que no sabía lo buena que es, una diseñadora gráfica de formación multicultural y yo, que soy una escritora de vocación integradora. Nos gustaría presentaros nuestro proyecto para continuar avanzando en la lucha contra el estigma social de la enfermedad mental. También nosotras, abanderadas por ASAFES, queremos avanzar en la utopía y unirnos en la riqueza de la diversidad.
A continuación, copio un
fragmento del texto que leí en la ceremonia de presentación del libro:
Nuestra aventura comenzó en el año 2015, atrapados por ese tránsito de ideas
e imágenes que se da entre el arte y la enfermedad mental. Es como si
trabajáramos con un cerebro poroso. Porque el arte moviliza todos sus
contenidos. La palabra es la materia prima de nuestra conciencia y de nuestra
conciencia colectiva. La cultura es el producto de una realidad imaginada. La
palabra poética va desde la sencillez primaria de la emoción a la complejidad
del pensamiento abstracto. Y por eso, en este libro de poesía caben también la
reflexión y la investigación.
La mecánica del trabajo en el taller consistía en
adentrarnos en un poema de un poeta reconocido y escribir bajo la atmósfera de
ese poema, permitiendo que ambos universos interiores, el del autor y del
lector, dialogaran libremente. Los textos resultantes de estos diálogos,
escritos por los componentes del taller, eran tan especiales, desnudos y
verdaderos, que me atreví a compartirlos con los poetas. Y éstos nos
respondieron con un gran respaldo, respeto e implicación. Sus palabras
dignifican la mirada que reciben de la sociedad las personas con enfermedad
mental. Con dolor mental, como me dijo la poeta Julia Otxoa.
Y
mientras crecía el proyecto, las preguntas se multiplicaban. ¿Por qué estas
personas reciben los mensajes poéticos de un modo tan nítido? ¿Por qué elaboran
con sus pocos recursos estilísticos piezas de calidad lírica, gran
emocionalidad y alto vuelo estético? La respuesta es que la enfermedad no borra
el alma. Para documentarme, he recurrido a la teoría de la recepción, a la
experiencia de la Casa de los Artistas “Künstlerhaus”, iniciada por el
psiquiatra Leo Navratil, en Viena, y a las notas de Hans Prinzhorn cuando
trabajaba en el psiquiátrico de la universidad de Heidelberg. También he
consultado una extensa bibliografía en torno a la colección Art Brut, o arte
crudo, no académico, que recopiló Jean Dubuffet. En este recorrido teórico, he
recibido la guía de mi amiga y maestra, la psicóloga austríaca Marlene
Weiterschan.
¿Qué
es este libro entonces? Es un entramado de vida, sueños, miedos: el material de
siempre, el humano. Es un libro de nacimientos y crecimientos. Es un libro de
sorpresas inesperadas, tentaciones estéticas, aventuras mentales y emocionales.
Es un libro de preguntas y búsqueda de respuestas. La diseñadora Victoria O´May
Alves ha conseguido reunir todos estos fragmentos en un objeto poético de arte
visual, utilizando las ilustraciones de Iratxe Otxoa para envolverlos y la
letra de Mari Paz Vélez para el título de su portada.
Este libro es un abrazo entre artistas sin
etiquetas. Porque el arte sólo puede darse en los límites de la
racionalidad. Allí donde se encuentran
la extrema lucidez de la locura y la sinrazón del mundo en el que vivimos.
Este libro es nuestra modesta contribución a
la lucha contra el estigma social de la enfermedad mental. Tras sus feos nombres desaparece el individuo.
Ya no es un abogado, o un mecánico o una conductora de autobús… es un enfermo
psíquico. Injustamente. Neciamente.
El
más alto objetivo del arte es conectarse al mundo, para hacer entrega de lo
mejor que encuentres dentro de ti mismo. Eso implica trabajo, búsqueda,
generosidad, osadía. No ver el mundo para ti. Sino verte a ti para el mundo.
Seas tú quien seas. Y eso es lo que han entendido estos autores a ambos lados
de sus vectores. Y por eso la poesía ha crecido libre y delicada entre nosotros
como crecen los lirios en el agua…
![]() |
| Victoria O´May y yo el día del nacimiento |
viernes, 3 de noviembre de 2017
MiRaR
![]() |
| Amadeo Modigliani. Retrato de Jeanne Hébuterne |
Miro detrás de mí
donde escondo lo que no quiero ver
Allí miro cuando ya nada importa
Si duele o no duele
Que me avergüence
Que sea pecado
Miro porque un día imprevisto
se acaba el juego y empieza la verdad
La verdad que está detrás de ti
y sólo puedes verla dentro de ti
Ese día miro en silencio
Sola como nunca
Valiente como nunca
Ensimismada
Y lo que veo me hace sonreir
con tristeza, ironía y ternura
Entre LLuVias
![]() |
Imagen
“Océano azul”: SBO
Texto:
ángela mallén
|
Cuando llueve muy fuerte, los árboles se arrebujan y las
vacas se quedan mirando al suelo debajo de los árboles. Las leyes del campo no
varían, aunque lo parta en dos una autopista atestada de coches con gente
dentro escuchando la prospección atmosférica en un programa de radio en
carretera o la música que se descargaron de
internet. Son dos realidades paralelas: el mundo detenido que aguanta la
casuística de los tiempos, y el mundo del tránsito en su precario presente
físico. Pareciera que el primero hubiese de conocer la experiencia de lo
imperecedero, en tanto que el segundo desaparecerá en un efímero instante
cósmico. Pero las cosas no son lo que parece; la vaca volverá al prado cuando escampe
y rumiará la hierba con sus parsimoniosos y fuertes maxilares. Los árboles
perderán las hojas para recuperarlas en primavera y se llenarán entonces de
lunares dulces. En cambio, los vehículos arribarán a sus cocheras y anidarán
sus tripulantes en una cotidianidad que produce un efecto de inerte vida
eterna.
Nada es lo que parece. Y el caso es que todo oscila, cuelga,
se mueve de un modo u otro, de un mundo a otro mundo. Entre una lluvia y otra
lluvia.
domingo, 24 de septiembre de 2017
puERTas AL camPo
¿Cómo empieza una historia?
¿Cuándo? Ninguna historia arranca en una fecha determinada, sino que se remonta
y adentra en un bosque de cabos sueltos de otras historias. Esta casa que
levantó un agricultor con espardeñas, ahora la regenta un emigrante del otro
lado del mar. Todos los viajes son al pasado. Escombros debajo de las fábricas
de plexiglas, viejas chimeneas revestidas, caminos vecinales parcheados y los
muros absurdos de hormigón donde se agitan consignas pintadas con aerosol en
medio de los naranjales.El antiguo tendido eléctrico para bombillas de sesenta
vatios soporta ahora el PLC para la señal de WiFi y todos los gadgets de las nuevas tecnologías. Detrás
de las parduscas alquerías con desconchones, asoman los dientes azules e
inmortales de las montañas.
Nada te hace pensar que viajas
por un tiempo licuado. Que tú mismo eres ese viaje licuado. Y eso es porque
sólo miras la costra contemporánea, porque sólo respiras el aire de hoy, porque
sólo consumes pensamientos de una calidad zapeante y eléctrica. Porque te
acostumbraste a vivir encaramado como una pequeña cabra en el filo rocoso de la
historia. No sospechas que vivimos en un mundo virtual de puertas en el campo
mientras tu cuerpo resbala por la piedra lisa del espacio.
Y cuando en la cabeza de unos
hombres jóvenes estalla una bomba de maldad que mata a trece inocentes en
Barcelona, a ochenta y cuatro en Niza, a siete en Londres… Entonces suenan de
nuevo las preguntas: ¿cómo empieza una historia?, ¿cuándo? Si la vida es una
maraña de cabos sueltos, ¿hay que ponerle puertas al campo? ¿El aquí y ahora no
debería ser un acto de conciencia luminoso y pacífico? ¿Algún día seremos
capaces de ver la fuerza del instante vivo y el legado del tiempo que nos une,
a todas las personas, en su vigorosa corriente?
(Trenet
Valencia-Castellón. Agosto 2017)
domingo, 17 de septiembre de 2017
pEnsanDo un pocO frenTe al Mar
Yo no fui una niña de la
guerra, sino una niña de la guerra fría. De la guerra sorda que libraban los pueblos pobres. Tenía poco más de
cinco años cuando se puso en marcha un tren que en mi pueblo se llamaba El
Catalán y en Cataluña, El Sevillano. Era un tren negro como el humo, cuyos
departamentos de primera tenían asientos de cuero verde y los de tercera
asientos de tablas. Todos comíamos tortilla de patatas y pollo de fiambrera.
Recuerdo los ojillos colorados de mi tito Francisco y los ochenta mil besos de
mi tita Florinda que me explotaron en la cara. Recuerdo la estación de Lora y
el cartelón anunciando Anís La Cordobesa con una mujer de Julio Romero de
Torres. Recuerdo el silbato, los maletones a cuadros atados con guita y a mi
madre que no me soltaba la mano para que no me pillara el tren o quizás el futuro. De eso hace ya mil quinientos años, pero
parece que fue ayer.
Yo no lo sabía, pero
éramos emigrantes. Durante un tiempo viviríamos de los modestos ahorros, de la
ilusión de los adultos, de su melancolía, de su duro y nuevo trabajo, del
instinto de supervivencia. Y yo, la niña-chica, ¿de qué vivía? Del asombro. Del
pánico. De la enorme, enorme extrañeza. De la maleabilidad infantil. De la
carencia de prejuicios. Del potencial de aprendizaje. Dicen que se hablaba mal
de los charnegos, de los andaluces, de los extremeños. Dicen que se les
vampirizaba su fuerza de trabajo. Yo no digo ni que sí ni que no. Digo que nuestra
vecina se llamaba Señora Pepita Busquets de Miró. Digo que ella me buscó
un colegio. Digo que por las tardes me preparaba la merienda y me ayudaba a
hacer los deberes. Digo que con ella y con los niños del patio y del vecindario
aprendí a hablar catalán. Y perdí el acento andaluz. Y en verano, en mi pueblo decían que hablaba "fino". La niña nostálgica se había vuelto aplicada y aceptada
en Cataluña. No era un lugar nefasto. Era la segunda patria que después también
añoraría
.
Mis padres y mis hermanos
fueron acogidos. Fueron años duros pero no difíciles. Todos crecimos allí juntos. Nadie de mi familia
guarda malos recuerdos. Pero la vida sigue, los años pasan. Y los grandes
hombres del país se encargaron de manipular y rapiñar la realidad de todos hasta que
nadie la reconoce. Somos pueblos hermanos. Pueblos en edad de emanciparse o de
enrollarse o de casarse. La gente de aquí como la de allá o acullá es la misma
gente. Con la misma proporción de indeseables, encantadores, ladrones,
graciosos, amargados o genios. ¿Alguien piensa que los insultos
son una opción y que la generalización hace honor a la verdad? Decir catalán,
como decir andaluz, vasco, gallego o madrileño no es decir casi nada. La casa
llamada España es la casa de la multiplicidad. La casa de la multiculturalidad.
Tenemos esa suerte. Nadie que sea listo, que sea honesto, que sea generoso, que
sea divertido, que sea solidario, que sea moderno, que sea legal puede desear que
la pluralidad se convierta en pobreza y la polifonía en uniformidad. Amo a mis amigos catalanes, singulares a
más no poder. Quiero verlos felices, libres, saludables y comprendidos. Amo a
mis congéneres andaluces, peculiares como ellos solos. A todos y cada uno de
los pueblos que nos componen, complementan y enriquecen. Juntos estaremos bien
siempre que no haya hegemonías. Separados estaremos bien siempre que no haya
odio sino admiración. Allá por los ochenta, ya lo decían los guasones: España
es Una, porque si fuera Dos todos estaríamos en la otra.
Es fácil reflexionar con sosiego frente al mar y difícil no perder el hilo en el tornado del día a día. No obstante, me impongo el ejercicio de pensar en el respeto a las verdades íntimas, a los derechos sociales, a las necesidades de nuestros días, a las versiones históricas, a la capacidad de decidir por uno mismo y a todas esas cuestiones básicas estén o no estén contempladas todavía en nuestra Constitución (que por cierto contiene productos caducados, como los frigoríficos que no se abren).
sábado, 3 de junio de 2017
¿dÓnde estÁ "FUERA" eXactaMente?
![]() |
| Chagall. The Traveller |
Fuera
de onda.
Fuera
de lugar.
Fuera
de manada.
Fuera
de contexto.
Fuera
de tiempo.
Fuera
de tus casillas.
¡Fuera
de aquí!
¿Qué
es “FUERA”?
¿Dónde
está FUERA exactamente?
¿Adónde
me tengo que dirigir para llegar a FUERA?
¿Es
FUERA un lugar, un estado de ánimos,
una convicción, una devoción, una determinada configuración mental, un ritmo,
una hora, una casa, una calle, una ciudad, un país, un continente, un planeta,
una galaxia?
¿Es
FUERA una condición que alguien me
impone?
¿Por
dónde se llega a FUERA?
¿Por
qué se llega a FUERA?
¿Vengo
yo de FUERA?
¿Quién
puede enviarme a FUERA?
¿Quién
es el dueño de “DENTRO”?
sábado, 29 de abril de 2017
OBJETOland
Texto para la exposición "Hecho de Memoria", de Sebastián Bayo Oñoro.
Sala Luis de Ajuria, Vitoria-Gasteiz
Del 28/4 al 20/5
Sala Luis de Ajuria, Vitoria-Gasteiz
Del 28/4 al 20/5
sábado, 1 de abril de 2017
EL OJO qUe SOBrePAsA LO EVIdenTE
(Una lectura de la obra
“Poética de lo invisible”, de Julia Otxoa)
Poética de lo invisible. Julia Otxoa
(La Manzana Poética. Córdoba, 2016. 100 pág.)
La autora ya anuncia en el prólogo a modo de
catálogo de intenciones:
-…Me interesa
esencialmente el proyecto experimental.
-…El ojo como taller… en la apasionada percepción del mundo.
-…Fragmentos de microuniversos para reflejar la simbología de universos
más amplios.
-…Lo poético
como base trascendente de la mirada.
-… La poesía
como actitud ante la existencia.
Lo experimental, lo perceptivo, lo fragmentado, la
trascendencia y la actitud existencialista: todo lo anunciado por la autora se
aborda, se plasma en el interior de esta obra hermosa y enigmática, tan
arriesgada como certera.
viernes, 3 de marzo de 2017
PoeSíA de FRacTaleS
“Siempre digo en broma que, si la literatura
no hubiera estado inventada, esta sociedad no la hubiera inventado, porque no
le hubiera sido nada sencillo ni necesario inventar una práctica donde un
sujeto, aislado en su casa, escribe sin ninguna necesidad de ninguna otra forma
social ligada a la ganancia o al valor; que se dedica sencillamente a escribir
textos. La literatura es una persistencia que esta sociedad debe soportar y la
sociedad intenta sacarla del medio”. (Ricardo Piglia)
He leído un
libro tan bello y persistente que lo considero de lectura necesaria en esta
sociedad y en cualquier otra que invente o no a sus escritores/lectores. Se
llama Diario Ínfimo y lo ha escrito Mercedes Roffé. Os
dejo mi pequeña reseña a modo de homenaje...
jueves, 2 de febrero de 2017
uNA lecTura de "La APUESTA"
Una lectura de “La apuesta”, de Dionisia García
(LA APUESTA, Dionisia García. XXX Premio de Poesía Barcarola
Nausícaä . Colección La Rosa Profunda. Albacete 2016.)
martes, 17 de enero de 2017
MediTErráneo
El Mediterráneo de cuando éramos niños, con sus
grandes toallas de colores y su olor a mariscada. El Mediterráneo de nuestros
primeros besos y de los septiembres tristes. Ese Mediterráneo donde nacieron
las civilizaciones y las lenguas madres, donde se bañaron nuestros tatarabuelos
y podrían seguir bañándose nuestros tataranietos. Ese mar cerrado que sin
embargo nos abre a los otros. El mar de los turistas color cangrejo y de las
carabelas fenicias. El mar de las utopías, de las mitologías, de las epopeyas y
de las odiseas.
Tenemos tanto que decir sobre el Mediterráneo. Quienes
nacieron a sus orillas, quienes nos criamos en su regazo, quienes lo cruzaron
agonizando y quienes sucumbieron. Tenemos tanto que decir sobre el
Mediterráneo.
Tenemos tanto que lamentar sobre el Mediterráneo. Quienes
contaminan sus aguas, quienes emponzoñan su cultura, quienes pisotean su
historia, quienes tergiversan su presente, quienes saquean sus tesoros, quienes
descargan su munición, quienes rearman a sus ejércitos, quienes callan y
otorgan, quienes hablan manteniendo equidistancia. Tenemos tanto que lamentar sobre
el Mediterráneo.
Entre todos lo estamos matando y entre todos
podríamos salvarlo. Nadie parece comprender que está en nuestras manos. Que él es
el camino de Itaca. ¿Cómo resignarse a olvidar las palabras de Kavafis? Y,
sobre todo, ¿por qué olvidarlas? ¿Para qué? ¿No son ya suficientes los
ahogados, los mutilados, los desarrapados? ¿Hay que seguir viviendo la
pesadilla diseñada por quienes no saben soñar ni compartir la realidad? El
mensaje está escrito: no debemos temer a los monstruos si no están dentro de
nosotros. ¿Comprenderemos al fin qué significan las Itacas?
“Cuando
emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea
largo,
lleno de aventuras, lleno
de experiencias.
No temas a los lestrigones
ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás
en tu camino,
si tu pensar es elevado, si
selecta
es la emoción que toca tu
espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a
los cíclopes
ni al salvaje Poseidón
encontrarás,
si no los llevas dentro de
tu alma,
si no los yergue tu alma
ante ti.
Pide que el camino sea
largo.
Que muchas sean las mañanas
de verano
en que llegues -¡con qué
placer y alegría!-
a puertos nunca vistos
antes.
Detente en los emporios de
Fenicia
y hazte con hermosas
mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes
sensuales,
cuantos más abundantes
perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades
egipcias
a aprender, a aprender de
sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu
mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el
viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la
isla,
enriquecido de cuanto
ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te
enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso
viaje.
Sin ella no habrías
emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que
darte.
Aunque la halles pobre, Itaca
no te ha engañado.
Así, sabio como te has
vuelto, con tanta experiencia,
entenderás
ya qué significan las Itacas.”
(Constantino
Kavafis)
domingo, 15 de enero de 2017
PaTerson, PateRson and PatErson
Paterson es una ciudad de Nueva
Jersey, a unos cuarenta minutos de NY. Tiene un río que se llama Passaic, con
puente de hierro y grandes cataratas. Allí nacieron el actor Lou Costello y
nada menos que el poeta beat Allen
Ginsberg. Según la Wikipedia, fue cuna de la revolución industrial
norteamericana y se la conoce como Silk city por haber dominado la
producción de seda a finales del siglo diecinueve.
Paterson es además el título de la última película de Jim Jarmusch
y el nombre de su propio protagonista. La fui a ver el lunes. O quizás debo
decir la fui a experimentar. La fui a incorporar en mi sistema de procesamiento
neuromental y en mi estructura psicofísica. Me tragué sus lentas imágenes que
se inoculan a la velocidad de un gotero de plasma y viví su eterna semana de marmota
adherida a Paterson, el poeta conductor de autobús, como si yo fuera su pequeña
sombra siamesa.
Nos despertamos temprano junto a
Laura, la mujer en blanco y negro, y nos
vamos a paso lento hasta la cochera del autobús. Paterson anota en un cuaderno
la poesía que encuentra en una caja de cerillas. El autobús discurre como un
gigantesco objeto poético por el espacio realista, sucio y fantasmagórico de la
ciudad llamada Paterson. El tránsito interior está formado por personajes que
funcionan como trances líricos y la geometría exterior de calles desniveladas
te sumerge en un inquietante hiperrealismo onírico. De vez en cuando gruñe
Marvin, el bulldog de Laura, y rompe uno de los muchos binomios en el universo dual
que habita Paterson: las parejas de gemelos, el blanco y el negro, la mañana y
la noche, el puente y el río, o el poeta William Carlos Williams. En esta cinta
todo aparenta ser mínimo, simple, circular y prosaico: la estructura temporal
de siete días, la circularidad de los itinerarios, el tono de melancólica
comedia, la reincidencia de los actos. Sin embargo, la lucidez sensitiva de Jim
Jarmusch elabora una escurridiza poesía con leves variaciones de la rutina y
sutiles juegos simétricos. Aunque tal vez la poesía no se elabora, sino que se
descubre. Quizás nos espera con su etérea trascendencia sin que sea relevante
quién la manifieste. En todo caso, un nombre puede ser una ciudad, una película
o un conductor de autobús.
Esta vez, la poesía la cazó un
tal Jim Jarmusch.
jueves, 17 de noviembre de 2016
CoNTorNoS en SeAlquila/Margen
CONTORNOS,
colección de videopoemas creados por Sebastián Bayo Oñoro y yo, fue
seleccionado para participar en la VI edición de SeAlquila/Margen, muestra
efímera de Creación Contemporánea para espacios en desuso. La muestra tuvo lugar en el Auditorio de la Casa de Campo de Madrid, los días 11 al 13 de noviembre.
Enhorabuena
y ánimos a los organizadores, participantes y público de SeAlquila/Margen por esta iniciativa que
revitaliza y dignifica el tejido muerto de la ciudad. Colaborar
con el arquitecto y artista SBO ha sido estimulante y enriquecedor. Muy agradecida por formar
parte de este proyecto y encantada con la experiencia.
CONTORNOS se estrenó en mayo 2015 dentro del Festival de Poesía "Poetas en Mayo" de Vitoria-Gasteiz.
CONTORNOS se estrenó en mayo 2015 dentro del Festival de Poesía "Poetas en Mayo" de Vitoria-Gasteiz.
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