domingo, 15 de diciembre de 2013

La veRDad, JorgE

EL CAMINO DE LAS VERDADES”, LápizCero ediciones. Jorge Girbau Bustos. Ilustración Varenka Girbau.

Jorge, George, ha escrito un libro de verdad. Para leerlo hay que seguir un camino que se llama de las verdades. Y como dijo Leibniz, Guillermo, existen dos clases de verdades: las de la razón y las de hecho.
Todo eso está muy bien, pero lo mejor de todo es leer este libro siguiendo o no los caminos, puesto que todos los caminos llevan a un laberinto interior.
El libro termina en una contraportada que es un fragmento del prólogo escrito por María José, Pepa –la musa de Jorge, George-, donde ya empieza el lector a estar contento por tener este libro entre las manos, este camino de caminos que se bifurcan. Dice Pepa que “el tiempo está hecho de átomos y de hierro, de ese átomo que se convierte en amor… y de ese hierro que se ha forjado en el mar”.
El camino es un libro de viajes: Inglaterra, Galicia, Segovia, Madrid, Vitoria…, un libro de equipajes y de bagajes: el amor, la reflexión, la razón pura y la razón práctica. Está hecho de objetos cotidianos: pérdidas y encuentros, alegría y tristeza, yin y yang. Está escrito por un hombre despierto a su mundo y abrazado a su gente.
Un libro me parece bueno cuando escribirlo o leerlo es como vivirlo. Al leer este libro lo he vivido, como Jorge lo vivió escribiéndolo. La palabra poética no debe adulterar la verdad, sino engrandecerla con el filtro de la emoción y de la imaginación.
Jorge enamorado: Mi pijama olía a tu pijama / mientras dormíamos, / mi pijama olía a tu pijama / mientras el frío cubría la ropa. / Pepa dormida es como un glóbulo rojo…
Jorge enfadado: Rompemos el cuello a las aves… / sólo porque vuelan alto…
O triste:  este poema tirita / y no tiene bufanda. / Este poema llora, llora y llora…
Jorge en casa:  En el suelo de la calle Santa María / están las nubes que han sido viajeras / desde el cielo hasta nuestra casa…
Dejándose llevar: Creamos nuestro propio Támesis / de aguas verdes y esperanzas / y mientras lo veíamos más nos queríamos…
La VERDAD, Jorge, no esperaba menos de ti.  Buena suerte, caminante Jorge.



jueves, 12 de diciembre de 2013

Afuera llueve

Afuera llueve _dice el cronopio. _Todo el cielo. 

Nadie que viva aquí abajo ha visto jamás el cielo como se ven las cosas que se tocan, se rodean o se comen. Nadie averigua cuánto pesa el cielo, a qué sabe, si tiene o no gusanos. Nadie que viva aquí dentro puede trabajar la materia del cielo. _Afuera llueve, -dice el cronopio que ha visto llover de verdad, cuando las montañas se derriten, los charcos se vuelven océanos llenos de barcos y las nubes son tantas que tienes que comértelas para caminar. _Todo el cielo. _Dice el cronopio que jugaba de niño a pintar rayuelas, colorear mandalas, acariciar cachorros. De arriba a abajo. De oriente a poniente. 33 grados. 45 longitud. Paralelo Catorce S. Agua para los desiertos, los escarabajos, los rosales. Nadie que viva aquí abajo espera que el cielo descienda, nos envuelva, nos empape. _Todo el cielo. _Repite el cronopio. Y su voz nos atrapa uno tras otro, como estrellitas, nos hilvana. Su voz de hilo azul.

jueves, 21 de noviembre de 2013

eLLas se muEven comO el Mar



Cada mujer tiene su momento.

Ana Bella, cuatro hijos. Salió de su casa y creo una fundación para mujeres maltratadas. 
Eulalia, dos hijas, dejó su piso de Madrid y vive actualmente en Málaga.
Mercedes, treinta años de matrimonio, rompió su silencio.
Rosa dejó de tener el síndrome de Estocolmo 
Cada mujer tiene su momento.

Porque ellas no están solas, no deben sentirse solas. Porque ha nacido la complicidad ciudadana. Porque la violencia contra la mujer es la más vergonzosa violación de los derechos humanos (ya lo dijo Kofi Annan). Porque los hombres y las mujeres queremos avanzar juntos en la igualdad, la solidaridad, la justicia, el desarrollo y la paz.

Cada mujer tiene su momento. Debemos estar atentos para ayudarles.
Y cuando lo encuentren, su momento, volverán a vivir las pequeñas alegrías de la vida que nos dejó escritas Bertold Brecht:
La primera mirada por la ventana al despertarse, el viejo libro vuelto a encontrar, rostros entusiasmados, nieve, el cambio de las estaciones, el periódico, el perro, la dialéctica, ducharse, nadar, música antigua, zapatos cómodos, comprender, música nueva, escribir, plantar, viajar, cantar, ser amable.


Escenario: Palacio de Montehermoso
Natalia Mendiola, Juan Luis Deza y yo preparamos el recital "Ellas se mueven como el mar" con especial cariño y respeto. Sirvió para inaugurar las Jornadas "Empoderamiento colectivo frente a la violencia contra las mujeres", organizadas por el Servicio de Igualdad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. 


Juntos por un mundo sin violencia y en igualdad.

miércoles, 9 de octubre de 2013

cachiTOs de ALcolea

Luna grande y sol muy rojo. Cielo y cal. Río ancho. Calles blancas. Mediatarde. Medianoche. El silencio de la siesta. La plaza donde vendían polos. La casa de mi hermana. La azotea desde donde se ve la torre de azulejos. La sombra. La cancela. La estación de Guadajoz.



     

 
 





   


viernes, 4 de octubre de 2013

en LampEdusa

Ana Sánchez Serrano
Transcribo varios titulares de distintos periódicos: "Más de 200 inmigrantes muertos en un naufragio en Lampedusa. Varios pesqueros negaron su ayuda. La tragedia de Lampedusa indigna al pontífice. Italia carga contra la UE por no tomar medidas. El mal tiempo obliga a suspender la búsqueda de cadáveres..."

No hay que añadir nada, creo. No eran peces, eran personas sin lugar en la tierra. Qué desconsuelo. Silencio y flores, sí. Y para cuándo la justicia. La solidaridad. La hermandad.

miércoles, 2 de octubre de 2013

jueves, 29 de agosto de 2013

Magdalena

Magdalena, hermana, ya estarás en el cielo. Quiero decirte que te extraño y no puedo llamarte al Mada-Yoigo. No comprendo lo que ha pasado, cómo te has ido, por dónde. Ahora que las edades nos emparejaban, que teníamos que hablar de los niños, de cómo siguen los parientes, de dónde me duele hoy... Ahora que nos decíamos "cariño", "reina", "no seas tonta"... 
Te has ido serena, como los que tienen la conciencia limpia; mimada como quien ha dado mucho; sabia como el que sabe a lo que va... Tu certeza te dio aplomo, resignación, fuerza, casi alegría. Te he dicho que te quiero al oído, junto a la máscara de oxígeno, casi como quien reza. Y también te he dicho gracias. Gracias por cosas grandes y por tonterías. Gracias por dejarme tanto tiempo ser la hermanita pequeña. Ahora me obligas a dar el estirón. Espero comprender cómo hacías para ser tan valiente. Te prometo que lo intentaré. Creo que lo conseguiré, con tu recuerdo, con tu modelo. 
Cuida de papá y mamá. A partir de hoy te llamaré por el corazón.

domingo, 23 de junio de 2013

biEn cOmúN

Si leemos Muerte y fama de Allen Ginsberg, el prefacio de Altazor de Vicente Huidobro, Itaca de Cavafis, On This Island de  W.H. Auden, Todesfuge de Celan,  No podemos saberlo de  Natalia Ginzburg, No existe el infinito de Chantall Maillard, Persistencia del olvido de Felipe Benítez Reyes, Antepasados de Carlos Mestre o incluso El huevo y la gallina de Clarice Lispector, nos preguntamos ¿no es la poesía eso que también es la vida?; ¿no es la poesía eso que metafísica, íntimamente, nos conmueve?; ¿no es la poesía un bien común?

Egon Schiele

domingo, 16 de junio de 2013

En la FeriA

En la Feria de Libro de MADRID. 
Viernes 14 de junio. 
Caseta UDL – Nº 36. 

La Feria, viva. La compañía, grata. El cielo, lento y limpio.





Con Juan L. de la Cruz

Con Juan L. de la Cruz y Javier Postigo



sábado, 11 de mayo de 2013

Objetos del día

Unos ojos dentro de unas gafas redondas
Una carpeta de poemas viejos
Un lugar abandonado
Un cisne en la nieve
Un escaparate de Lisboa






domingo, 25 de noviembre de 2012

La escritura




La escritura es una prolongación del corazón, las branquias, la mente y el sistema nervioso. Es confidencia, revelación, perdón, reivindicación, exploración, composición, música y silencio.

¿Qué estás escribiendo? Me preguntó un familiar hace ya mucho tiempo. Un poema –respondí- y en ese momento sentí pudor, sorpresa, orgullo, vergüenza; sentí que el familiar me percibía levemente distinta, algo oscura quizás, inquietante cara al futuro. Leí en su cara todo lo que no me estaba diciendo y, a su vez, me parecía que el familiar obviaba mis sentimientos. El acto de escribir "literatura" no tiene un origen "palpable" como una carta, un informe, un ejercicio; se trata de un material proveniente del alma, la imaginación, la mar océana, el espacio intergaláctico. El familiar no me dijo “léeme ese poema”, (que era lo que yo estaba deseando, y temiendo). Se desinteresó de mi deseo, mi miedo, mi magia y mi pudor. Yo seguiría escribiendo entonces, luego, y hasta hoy. Cada vez que escribo me vuelvo pudorosa, orgullosa, vulnerable, sincera, rebelde y alienígena. No he dejado de temer y desear un lector para mi poema, un familiar que me diga: “léemelo”.  Pero no lo escribo para él. Voy a buscar mi "pieza" como se busca un remedio que te cure, una mariposa que nunca cazaría, un pez que se deje acariciar. Como se interpreta una mancha en la pared. Como se achica una barca que se hunde. Como se acicala a un cadáver querido. Lo mismo que trabajan en sus tesis los matemáticos y los astrólogos, trabaja el escritor; tiembla, se concede el placer de experimentar en su interior lo que está fuera: lo que no es “uno mismo” pero se deja asimilar, transmutar y experienciar.


¿De qué se ocupa la Literatura?

La Literatura no se ocupa de la verdad, sino de las certezas. 
.La verdad existe, es, sucede, se da, con conocimiento o sin él; con justicia o sin justicia; ajena a nuestra interpretación.
.La verdad es colectiva; es un bien común que se intuye, se alcanza, se vive y los científicos la persiguen.
.La verdad nunca es lo que se cuenta, porque entonces, si se cuenta, ya es una interpretación.
.La literatura es una interpretación de la verdad. El escritor cuenta su certeza.
.El lector no debe pedirle a la literatura verdad, pero sí exigirle certeza.
.El trabajo del escritor no consiste en verificar, pero sí consiste en cerciorarse. No escribir ni una coma sin antes cerciorarse: sin aplicar un foco de luz fría y corazón caliente sobre la realidad y la verdad.
.Sobre estas notas baso mi hipótesis de trabajo: soy una mujer  fragmentada, en busca de su certeza y también del valor para compartirla.

      
El frágil espejo del lenguaje

Lo que más me importa en este mundo es el proceso de la creación. ¿Qué clase de misterio es ese que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, de frío o de lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?” (Gabriel García Márquez)

La literatura no necesita servir para nada, sin embargo sirve -como todo acto- para algo. La causa tiene su efecto y la acción, su consecuencia; incluso el vuelo de una mariposa en el frágil espejo del lenguaje. Siempre que no identifiquemos el verbo “servir” con servidumbre ni con utilidad determinista, escribir “sirve” para cuestiones que no deberían ser negociables ni utilitaristas. Sus efectos son evidentes.

La literatura sirve para ejercer un derecho:

“Yo tengo derecho a querer ver una flor que anda o un rebaño de ovejas atravesando el arcoiris”. (Vicente Huidobro).

...Para practicar la firmeza:

“La poesía es una forma de resistencia”. (Juan Gelman)

...Para fomentar la especulación y/o mover la realidad:

“(La poesía) sirve para reflexionar acerca de si las piedras hablan o si la luna es medicina para el mal de amores... Con la poesía podemos cambiar la tarde de lugar...” (Octavio Paz)

...Para desempeñar una función intransferible:

El trabajo de un poeta es nombrar lo innombrable, señalar fraudes, elegir un bando, iniciar discusiones, moldear el mundo y evitar que se vaya a dormir...” (Salman Rushdie)

...Para desencadenar la dialéctica:

Hay dos especies de poetas -decía Oscar Wilde-. Los primeros aportan las preguntas; los otros, las respuestas. Hay obras que esperan y que no son comprendidas durante mucho tiempo; traen respuestas a preguntas aún no formuladas”

...Para redefinir “barbarie”:

Theodor W. Adorno escribió: “después de Auschwitz, escribir un poema es un acto de barbarie”. Quince años más tarde, al leer la poesía de Celan, rectificó su sentencia y escribió que el sufrimiento perenne tiene tanto derecho a expresarse como el torturado tenía el derecho a gritar, y que por esa misma razón él se había equivocado. Los críticos literarios debieron admitir que dos de los mejores poetas alemanes contemporáneos, Paul Celan y Nelly Sachs, eran judíos alemanes.

...Para dejar un rastro de fuego:

Para nosotros es una suerte —explicaba Szondi una tarde de diciembre de 1967— que Celan haya escrito en alemán algunos de los poemas más hermosos de la mitad de este siglo. Esos textos no son sino una cicatriz que no se cierra: la cicatriz de nuestro tiempo. No niegan la dignidad del miedo, ni el consuelo de la confianza. Es la suya una poesía ardiente, brotada de la vida y el diálogo del hombre con el mundo. En sus poemas brillan los nombres de las cosas, aparecen diáfanas las plegarias y los colores cobran una existencia prodigiosa. Resucitan las víctimas, se afanan los sobrevivientes y dicen su misterio antiguas teogonías hebreas. Hay amapolas y memoria, urnas y arena, tallos y lámparas. Todo un universo hecho con las manos llenas de dolor y el alma interrogante. Celan es un poeta que ha dejado un rastro de fuego en la lengua alemana.”

La literatura sirve para añadir planetas, para que se abran ojos, para encender las flores, para prolongar un sueño, para redefinir al héroe, para encontrar hermanos, para que las sirenas escuchen, para que las conciencias despierten, para que los niños se duerman...

Aunque sí es un misterio que escribir se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir de hambre, de frío o de lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar.



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